Generación distribuida en México, un modelo estable para el abasto de electricidad

generación distribuida en México

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El modelo de generación distribuida en México es posiblemente la forma más estable para proveer energía a la población, porque la manera de abastecer es más cercana y menos diferida, por lo que se considera de «máxima eficiencia energética».

¿De qué trata la generación distribuida?

Generación distribuida significa que el centro de generación de la energía alimenta a un grupo pequeño de fuentes receptoras, comunmente por debajo de los 500 kW, aunque hay literatura que maneja estructuras que alimentan más, según apunta la información oficial.

A diferencia de las grandes plantas de generación de energía, la generación distribuida en México está conectada directamente a las redes de distribución, por lo que hay menos riesgo de tener problemas o fallos en la red.

Como el sistema eléctrico no es tan extenso ya que están cerca del lugar donde se consume la electricidad, las instalaciones son más confiables y más fáciles para dar mantenimiento, además de que, por sus características, necesitan menos inversión en ese rubro.

Los modelos de generación distribuida en México funcionan ante la Comisión Federal de Electricidad mediante «contrato de interconexión».

Esto significa que si una casa, un condominio, un fraccionamiento o un grupo pequeño de vecindad opta por instalar un centro de energía particular, éste se conectaría a la red de CFE de todo ese conjunto de domicilios para rebajar o hasta eliminar sus cobros de luz.

En los recibos aparecería poco o nada de monto a pagar.

¿Cuáles son los beneficios de la generación distribuida en México?

Mayor confiabilidad. Por ser un servicio más particular, el usuario se beneficia por tener mejor certeza en cuanto a la variación de voltaje y otros detalles eléctricos.

Mejor calidad de electricidad. La electricidad llega con mejor amplitud, frecuencia, señal, balance de fases y continuidad.

Menos interrupciones (fallas en el servicio). Como se mencionó, el servicio se desempeña en excelentes condiciones, por lo que el material es superior a las instalaciones convencionales y, por ello, hay menos fallas y accidentes en general.

Mejor aprovechamiento de la energía. La electricidad que llega a los edificios conectados a la red se distribuye mejor.

Menor costo de la energía. Los costos de producción de energía con generación distribuida son menores, por lo que su uso también es más barato.

Se abona a la reducción de la huella de carbono. Las instalaciones de generación distribuida en México son de energías renovables, por lo que no usan un recurso natural para su manufactura ni crean gases de efecto invernadero que provocan el calentamiento global.

Se adapta mejor a la arquitectura del lugar (es menos problemática su instalación). Por ser redes más simples, su instalación es menos voluminosa, por lo que se adapta bien a los edificios.

Generación distribuida en México, un modelo estable política y económicamente

Luego de la Reforma Eléctrica interpuesta por el presidente Andrés Manuel López Obrador al congreso federal, surgió la duda de si los cambios estructurales en materia energética pondrían en riesgo la generación distribuida en México, no obstante, la reforma no dificultará de ninguna manera este modelo.

Ya publicada la reforma mencionada, rápidamente surgieron opiniones respecto al artículo transitorio segundo inciso a, que explica: «Los permisos de generación eléctrica otorgados y los contratos de compraventa de electricidad con el sector privado, se cancelan, así como las solicitudes pendientes de resolución«.

Y es que la reforma fue construida de modo que la CFE pase a ser un organismo centralizado, es decir, manejado por el Estado directamente, por lo que se busca que todos los contratos hechos se disuelvan para rearmar otro modelo de distribución de energía.

Por ello es que se asumió que estos contratos también se referían a aquellos de generación distribuida, ya que pertenecen al sector privado.

No obstante, después de los señalamientos referidos al artículo segundo, tanto la CFE como Rocío Nahle, secretaria de Energía, aseguraron que no habría ningún atentado contra las personas que usan paneles solares, la forma de generación distribuida en México más común.

Esto se puede corroborar en la misma iniciativa de decreto para la reforma eléctrica, presentada por el ejecutivo federal, donde se aclara que:

«…se promoverán empresas públicas, sociales y privadas de capital nacional, la ciencia y propiedad intelectual del Estado de tecnologías y equipos críticos; el desarrollo tecnológico nacional, manufactura de bienes de capital y equipos […] transformación de minerales estratégicos, industria, comercio, servicios, generación distribuida, almacenamiento de electricidad, entre otros».

Así pues, la estabilidad en este modelo de generación distribuida en México se muestra sólida y probablemente así siga por muchos años, debido a las ventajas que provee tanto para el usuario, como para el suministrador.