¿Por qué es importante reducir las emisiones de CO2 que calientan al planeta?

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Este 28 de enero es el Día Mundial de la Acción Frente al Calentamiento Terrestre o Día Mundial por la Reducción de Emisiones de CO2, cuya meta es justamente esa: crear consciencia para reducir las emisiones de CO2 de calientan al planeta, pero, ¿esto por qué es importante?

La respuesta a simple vista es muy obvia, el tema del calentamiento global ha sido popularizado desde hace, por lo menos, veinte años; luego de que el gremio científico descubriera el drástico cambio de temperatura en la capa terrestre desde hace medio siglo para acá, fenómeno que quizá habría que explicarse antes que nada.

¿Qué es el calentamiento global y el cambio climático?

En pocas palabras, se quieren reducir las emisiones de CO2 porque calientan el globo terrestre. Un aumento de temperatura en la tierra provoca cambios en el clima que perjudican el desarrollo normal de la vida como la conocemos.

Este aumento de grados centígrados es provocado, en su mayoría, por la influencia humana que con actividades industriales y de transporte (principalmente) produce los famosos «gases de efecto invernadero», entre ellos el dióxido de carbono.

El efecto invernadero es aquel que se da cuando en el proceso de absorción y emisión de radiación infrarroja, que naturalmente realiza la atmósfera de nuestro planeta, hay un exceso de gases absorbidos y, por consecuencia, una radiación mayor.

Los gases que aportan a este efecto son: vapor de agua, dióxido de carbono, metano y ozono.

Sin este efecto, la Tierra estaría muy fría, incluso congelaría toda el agua del planeta. Por eso es que mantenerlo en condiciones estables es lo que debemos lograr, disminuyendo el desequilibrio de gases en la atmósfera.

Reducir las emisiones de CO2

Como se mencionó, el dióxido de carbono, o CO2, es uno de los precursores que incrementa la radiación que recibe la Tierra.

El CO2 habita en la atmósfera, en la biósfera, la hidrósfera y la litósfera, su valor químico es necesario para varias de las funciones que necesita la naturaleza para mantener la vida.

No obstante, su presencia en la atmósfera es posiblemente la labor con más importancia, la de controlar el termómetro terrestre.

Se dice que en los últimos 800 mil años, la concentración de CO2 andaba entre las 170 y 330 partes por millón, un nivel controlado del gas. No obstante, en los últimos 170 años, esta cantidad ha crecido considerablemente a una velocidad que hace sonar las alarmas.

Hoy el CO2 está en la atmósfera a 415 partes por millón; y, aunque el CO2 existe en un 7% del total de gases de invernadero, su resistencia es mucho mayor, el dióxido de carbono puede permanecer décadas en la atmósfera, cuando los otros gases se consumen más rápidamente.

La tasa de crecimiento de este gas se fue a la estratósfera en los últimos años (figurativamente hablando), y por eso reducir las emisiones de CO2 es una prioridad.

Consecuencias de no reducir las emisiones de CO2

De no reducir las emisiones de CO2, la comunidad de científicos proyecta algunos riesgos e impactos. Por ejemplo, habría colapso en las zonas de cultivo, puesto que el agua potable del mundo comenzaría a aminorarse.

Por el calentamiento, mucho de la dinámica natural cambiaría, como ya sucede con el derretimiento de los polos terrestres.

Los animales comenzarían a migrar a zonas urbanas para buscar sobrevivencia (algo que también ya sucede), habría especies que se extinguirían. Aumentarían fenómenos meteorológicos como sequías, huracanes, tifones.

La sociedad en general como la conocemos comenzaría a colapsar debido a los cambios climáticos y a sus consecuencias geopolíticas.

¿Qué podemos hacer para reducir las emisiones de CO2?

En general, el CO2 se produce en exceso de la siguiente manera: transporte, 28%; industria, 26%, generación de electricidad, 23%; edificios, 13%; y agricultura, 12%.

En una visión general, hay que agregar que los combustibles fósiles son la principal fuente de gases del efecto invernadero, 80% de los gases se producen ahí.

Estas son 5 actividades que puedes realizar para reducir las emisiones de CO2:

1. Usar menos el vehículo y optar por otras opciones como caminar o transportarse en bicicleta.

2. Consumir productos naturales, no procesados.

3. Si eres empresario o trabajas en una empresa, fomentar el uso de procesos más ecológicos y soluciones medioambientales a problemas de la industria.

4. Instalar paneles solares para reducir el uso de energías convencionales en tu localidad, o en tu país.

5. Compartir información como la de este artículo, para ser más los que abonemos al equilibrio de la naturaleza y reducir las emisiones de CO2 con más facilidad.